Pulpa de remolacha azucarera, maíz, madera… y muchos otros subproductos
La variedad de estos subproductos y sus características pueden ser diferentes, pero todos necesitan utilizar un film estirable de confianza para que durante y después del proceso de encintado las pacas se mantengan firmes y muchas veces aptas para soportar posteriormente su transporte y almacenamiento.
El film estirable de ASPLA es la solución ideal para cualquier aplicación, respaldada por una exitosa trayectoria en diversos lugares del mundo. Confiabilidad, durabilidad y rendimiento excepcional son las características que definen nuestro producto, garantizando que tus subproductos estén protegidos y listos para su próximo paso en el proceso de producción.


Pulpa de remolacha azucarera
La pulpa de la remolacha azucarera tiene una temperatura elevada en el proceso de encintado, el film con el que se encinta, debe soportar estas condiciones extremas mientras mantiene su capacidad de retención y sellado.

Pulpa de algodón
En la industria del procesamiento del algodón uno de los subproductos que se genera es la pulpa. Se trata de la cáscara que se queda tras la producción de aceite de semilla de algodón. La pulpa se utiliza como alimento para los animales gracias a su alto contenido en proteína.

Compost
Se trata de encintado de material orgánico de origen animal o vegetal, como por ejemplo pasto, restos de alimentos o estiércol. Posteriormente es sometido a un proceso biológico controlado de descomposición transformándose en abono.

Madera
Las virutas de madera, resultantes del cepillado o fresado de la madera, son fragmentos pequeños y delgados que encuentran numerosas aplicaciones, desde lechos para animales hasta mantillo o material para el embalaje. Encintarlas ofrece la ventaja de un manejo simplificado, pero para garantizar una protección efectiva, es esencial contar con un film de encintado excepcionalmente resistente al rasgado y las roturas.

Maíz
El maíz cortado en pequeños trozos y conservado como alimento para los animales representa una excelente alternativa, siendo una fuente rica en energía. Esta opción resulta especialmente beneficiosa para los agricultores que buscan incrementar la producción de leche. Al triturar el maíz y conservarlo adecuadamente, se asegura una opción nutritiva y eficaz para el ganado, lo que contribuye a mejorar su rendimiento y la producción láctea.




